Una de mis resoluciones es escribir, al menos una vez en semana, algo que no tenga que ver con trabajo. Lo que sea, como salga, para retomar la costumbre.
Aquí va el primer intento.
Matemáticas
En un salón muy normal,
sin nada de particular,
estaba Lisa sentada,
soñando con todo y con nada.
“Lisa, ¡Lisita!
Deja de soñar con maripositas.”
Así le decía la maestra,
Pensando: educar a esta niña sí que cuesta.
Mas, qué confundida está la señora.
Pues todo lo tiene claro Lisa en su mente exploradora.
A Lisa los números le riman y le bailan:
El seis le guiña el ojo con esa larga pestaña.
Y el tres, con sus dos barrigas,
Le recuerda la vecina de arriba.
“Maestra, no se apure. Ya me lo han dicho en mi casa:
Yo aprendo a mi manera, cuando mi mamá me repasa.
No es que la lección no entre en mi mente.
Es que, simplemente, yo soy diferente.”
